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ABC de los negocios fiduciarios

La confianza lo es todo en la vida ¿no? Sin embargo, esta palabra adquiere mayor sentido en las fiducias.

Un negocio fiduciario es un negocio jurídico en virtud del cual una persona (fideicomitente) transfiere uno o más bienes específicos a otra (fiduciario), quien debe cumplir una finalidad determinada: administrarlo, venderlo o, en general, sacar provecho de este.

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Al adentrarnos más en el concepto, los negocios fiduciarios son -por excelencia- un vehículo, el cual está abierto a que diferentes personas puedan acceder a un negocio fiduciario de acuerdo con su necesidad o el perfil de su inversión. Hablando en términos generales.  

En medio del sin número de alternativas de inversión que ofrece el sector financiero, los negocios fiduciarios relucen por contar con la trayectoria, experticia y profesionalidad del fiduciario. 

De acuerdo con Ingryd Quimbaya Cruz, Directora Nacional de Negocios Fiduciarios en ACCION FIDUCIARIA, “los negocios fiduciarios destacan porque le ofrecen al inversionista la tranquilidad y la confianza de que la fiduciaria, ejecutará la gestión encomendada. Brindando seguridad y transparencia a todas las partes interesadas en un negocio determinado”. 

Las modalidades del negocio fiduciario

Los negocios fiduciarios tienen dos modalidades. 

“En primer lugar, está la fiducia mercantil, que se caracteriza porque existe transferencia de la propiedad de los bienes a un patrimonio autónomo destinado a cumplir una finalidad, es decir, que los bienes salen del patrimonio de quien los transfiere a la fiducia”, explica Ingryd Quimbaya.

En segundo lugar, está el encargo fiduciario. Aquí, por el contrario, no hay transferencia de la propiedad, solo la entrega de bienes para cumplir una finalidad, la mayoría de las veces, durante un tiempo determinado. 

Flexibles y a la medida

Entre las ventajas de los negocios fiduciarios, se destaca la manera en que estos se estructuran a la medida de las necesidades del cliente, siendo un mecanismo flexible y confiable que permite que otras personas ingresen en el contrato o, según sea el caso, establecer unas condiciones particulares. 

A su vez, la Fiduciaria es un tercero vigilado por la Superintendencia Financiera de Colombia, lo que da un mayor nivel de confianza a todas las partes interesadas en realizar un negocio o inversión.

“Igualmente, hay que considerar que en los negocios fiduciarios existe separación de los bienes, tanto del patrimonio de la fiduciaria como de los interesados en la realización del negocio. Esto asegura el cumplimiento de la finalidad del negocio con los bienes transferidos”, acota Ingryd Quimbaya.

Prefiera la confianza

Finalmente, es deber del fideicomitente escoger la entidad que mejor aplique el llamado ‘Catálogo de deberes generales’, entre los que se encuentra la información, asesoría, protección de los bienes involucrados en el negocio fiduciario, lealtad y buena fe, diligencia, profesionalidad, especialidad y previsión. 

En ACCIÓN FIDUCIARIA, contamos con un equipo de profesionales especializados que acompaña a nuestros clientes para encontrar la mejor alternativa a sus necesidades, ofreciendo soluciones personalizadas e innovadoras. 

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